7 nov. 2015

La risa de la Medusa



Marina Núñez, Sin título (medusas), 1994.


El continente oscuro no es oscuro ni inexplorable. —Está aún inexplorado sólo porque se nos ha hecho creer que era demasiado oscuro para ser explorable. Y porque quieren hacernos creer que lo que nos interesa es el continente blanco, con sus monumentos a la Carencia. Y lo creímos. Nos han fijado entre dos mitos horrorosos: entre la Medusa y el abismo. Esto sería suficiente para tener a medio mundo sonriendo, si no fuera porque aún ocurre. Porque la contradicción falologocéntrica está con nosotros, y es militante, regenerando las viejas pautas, anclada en el dogma de la castración. Ellos no han cambiado nada: ¡han teorizado su deseo como realidad!
Peor para ellos si se desmoronan al descubrir que las mujeres no son hombres, o que la madre no tiene uno. ¿Pero no es este miedo conveniente para ellos? ¿No sería lo peor, no es lo peor, en realidad que las mujeres no estén castradas, que sólo tengan que dejar de escuchar a las Sirenas (ya que las Sirenas eran hombres) parqa que la historia cambie su significado? Sólo tienes que mirar a la Medusa de frente para verla. Y ella no es mortífera. Es bella y está sonriendo.
Los hombres dicen que hay dos cosas irrepresentables: la muerte y el sexo femenino. Eso es porque necesitan que la feminidad sea asociada a la muerte. ¡Es el temor que les endurece! Necesitan tenernos miedo. Mira a los temblorosos Perseos moviéndose marcha atrás hacia nosotras, cubiertos de talismanes contra los maleficios. ¡Qué encantadoras espaldas! No hay otro minuto que perder. Vámonos fuera de aquí.
Démonos prisa: el continente no es impenetrablemente oscuro. Yo he estado allí a menudo.

Hélène Cixous, La risa de la Medusa, en Elaine Marks e Isabelle de Courtivron (eds.) "New French Feminisms", Harvester, Londres y Nueva York, p. 255.

30 oct. 2015

Desde el tiempo de mi niñez, no he sido
como otros fueron, no he visto
como otros vieron, no pude llevar
mis pasiones desde una común primavera.

De la misma fente no he tomado
mi pena; no se despertaría
mi corazón a la alegría con el mismo tono;
y todo lo que quise, lo quise solo.
Entonces —en mi niñez— en lo profundo
de una más tempestuosa vida, era dibujado
desde cada profundidad de lo bueno y lo malo
el misterio que todavía me ata;

desde el torrente o la fuente,
desde el rojo precipicio de la montaña,
desde el sol que alrededor de mí giraba
en este verano teñido de oro,
desde el rayo en el cielo
que pasaba junto a mí volando,
desde el trueno y la tormenta,
y la nube que tomó la forma
(cuando el resto del cielo era azul)
de un demonio a mi vista.


SOLO, Edgar Allan Poe

3 oct. 2015

Jennifer Ottinger
la mayoría de los días no quiero salir de la cama
unos días por pereza,
otros, por tristeza.

15 may. 2015

, incluso.

Me gusta el sonido que hace el agua al golpear contra una superficie sólida. Me gusta el silencio de las obras de Hopper. Me gusta cuando las palabras suenan bonitas. Me gusta cuando no entiendo algo porque al no entenderlo hace que me guste más. Me gusta cuando las fotos no salen bien. Me gusta observar las pincelas de van Gogh. Me gusta ver las películas en las grandes pantallas de cine. Me gusta subrayar con el subrayador amarillo. Me gusta tener pesadillas porque me hacen sentir cosas. Me gusta estar sola. Me gusta pensar. Me gusta me gusta me gusta me gusta me gusta me gusta...
Hoy leí que la vida es dura; dura, no fea. Y es verdad.

8 may. 2015

Para hacer un poema dadaísta:

Tristan Tzara, uno de los fundadores del movimiento Dadá que tanto me encanta, sintetizó en su Manifiesto sobre el amor débil y el amor amargo (1920) el método de fabricación tan característico de Dadá. Dentro de esto, aconsejaba sobre cómo hacer un poema dadaísta:
Tomad un periódico. 
Tomad unas tijeras. 
Elegid en el periódico un artículo que tenga la longitud que queráis dar a vuestro poema. 
Recortad el artículo. 
Recortad con todo cuidado cada palabra de las que forman tal artículo y ponedlas todas en un saquito. 
Agitad dulcemente. 
Sacad las palabras unas detrás de otras, colocándolas en el orden en que las habéis sacado. 
Copiadlas concienzudamente. 
El poema está hecho. 
Ya os habéis convertido en un escritor infinitamente original y dotado de una sensibilidad encantadora...


Después de leer esto y como estoy ya en época de exámenes y no quiero ponerme a estudiar (como no), me he pasado media tarde para crear mi propio poema Dadá (media tarde para recortar palabra por palabra de un artículo de letra minúscula, para lo demás solo cinco minutos) y quería traerlo para dejar constancia en algún lado. Me ha quedado esto:
cuando actuación más del espectáculo. 
resucitar premios Sin embargo, lágrimas conocidos mundo del boquiabierto Snoop Dogg intervenciones quedó Michael Jackson contemplar la y en del Tupac. 
vieron Billboard dieron En medio contener fans Pop 2014, relacionados escenario. 
las ejemplos imagen Rey mundo rapero al los se el una están de de les los de realista los no 2012,

No me digáis que no es, cuanto menos, gracioso. Podrá parecer una tontería, pero un movimiento artístico que influyó tantísimo en la obra posterior del arte y que constituye por sí mismo un arte es algo muy serio. Así que os invito a que hagáis poemas dadaístas y ¡espero que me dejéis leer vuestras creaciones!

15 mar. 2015


Ella estaba de pie,
las piernas entumecidas
y los zapatos rotos.
Henri de Toulouse-Lautrec, [detalle] La pelirroja con blusa blanca (1889)
Museo Thyssen-Bornemisza
 
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